martes, 10 de noviembre de 2009

PUERTO RICO: Desde el sufragio femenino hasta la actualidad

Breve trayectoria de la mujer en PR
Por Nahomi Galindo-Malavé

Al llegar el siglo XXI, en Puerto Rico las mujeres se podían sentir quizás satisfechas de muchos logros, aunque inconclusos, que se obtuvieron en el siglo XX. Veamos un panorama. En Puerto Rico, no es hasta 1929 que se otorgó el derecho al voto a la mujeres mayores de 21 años que supieran leer y escribir. Después, en 1935, se reconoció el derecho al sufragio universal. A partir de ese entonces es que la gran mayoría de las mujeres pudieron votar por primera vez, pues al lograrse el voto en el año 1929, sólo las mujeres privilegiadas sabían leer y escribir.
En la década de 1970, se estableció la Comisión para el Mejoramiento de los Derechos de la Mujer, que despúes se convirtió en Comisión para los Asuntos de la Mujer, ambas adscritas a la Oficina del Gobernador. En esa misma década, se enmendó la Ley de Madres Obreras para garantizar el empleo de la mujer embarazada. Además, se aprobó una de las reformas más abarcadoras para eliminar el discrimen por razón de género, mediante la revisión del Código Civil para igualar los derechos económicos y familiares de la mujer a los del hombre.
En la década de 1980, mediante legislación, nuevas leyes especiales reforzaron la prohibición del discrimen en el empleo por razón de género. Además, se aprobó la ley que prohibe específicamente el hostigamiento sexual en el empleo. Incluso, se firmó la famosa Ley 54, conocida como la Ley de Prevención e Intervención por Violencia Doméstica. A comienzos del siglo XXI, se creó la
Oficina de la Procuradoría de las Mujeres, con el objetivo de adelantar más derechos para las mujeres a través de iniciativas educativas, legislativas y mediante el apoyo a organizaciones dirigidas a mujeres, entre otros medios.

En 2003, se derogóla ley que criminalizaba las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. En 2008, se anunció la integración de la perspectiva de género al currículo escolar público. Sin embargo, su implementación fue tardía, pues se dio posterior a las elecciones, cuando ya se conocía que el partido gobernante permanecería sólo unas semanas más en el poder.

Quedaba mucho por hacer para lograr la equidad de las mujeres. Sin embargo, aún lo que se había obtenido se encuentra ahora ante la incertidumbre. Desde el 2003, resurgió una violenta ofensiva fundamentalista, cuando el Tribunal Supremo estableció que la Ley 54 no podía aplicar a las parejas del mismo sexo, a pesar de que se esperaba que dicha ley sí aplicara a tales parejas. En el 2006, la misma instancia le negó a una mujer trans cambiar su identidad de género en los documentos oficiales, pautando así la norma de prohibir el cambio legal de sexo. En 2008, en la Legislatura se pretendió impulsar la Resolución 99, para constitucionalizar la definición del matrimonio como una relación heterosexual. Afortunadamente, la medida no llegó a votación en aquel momento.

En enero de 2009, justo al comienzo de la nueva administración, la implementación de la perspectiva de género en el currículo escolar fue descartada. Además, las recomendaciones de la Junta de Reestructuración Económica y Financiera, acogidas por el nuevo Gobierno, han representado aproximadamente 25 mil despidos en el sector público (8,000 en la primera etapa y 17,000 en la segunda). Aunque no se han publicado los números de los despidos desglosados por género, sí se sabe que han sido afectadas principalmente mujeres y jefas de familia.
Completan este escenario de erosión de los derechos de las mujeres en Puerto Rico, una Primera Dama que ha dicho poco y no ha hecho nada para defender las mujeres despedidas,
legisladoras lesbofóbicas, una Procuradora que ha brillado por su silencio en cuanto a defender a las mujeres y evitar el desmantelamiento de la Oficina de la Procuradoría de las Mujeres. Estas mujeres, en colaboración con hombres machistas en el poder, colocan en la incertumbre la seguridad, salud y derechos de las mujeres.

Estas mujeres con poder no representan a las históricamente marginadas ni explotadas. Poco o nada han dicho sobre las mujeres asesinadas por sus parejas o ex-parejas, sobre el problema de vivienda que enfrentan muchas jefas de familia, sobre todas las despedidas ni embarazadas desempleadas, sobre las parejas lésbicas cuyos pocos derechos se verán aún más afectados por la ley que se pretende aprobar sobre la adopción, o sobre la feminización de la pobreza. ¿Qué les pasa a las mujeres que tienen poder en la legislatura, en la rama judicial, o que están cercanas a la rama ejecutiva en estos momentos? Están enajenadas de la realidad de las Otras mujeres: las pobres, las asalariadas, las agredidas, las asesinadas. Estas mujeres con poder ni tienen perspectiva de género, ni tienen sensibilidad alguna hacia el impacto nefasto que están sufriendo las mujeres trabajadoras, las inmigrantes, las lesbianas, las transgéneros, las transexuales, las jefas de familia y las sin hogar, entre muchas otras.

Este breve bosquejo, ilustra cómo muchos de los adelantos parciales de las mujeres se ven hoy en la incertidumbre, gracias a la complicidad de ciertas mujeres. No obstante, somos muchas más las que nos hemos expresado en contra de la Ley 7, las Alianzas Público-Privadas, los despidos, y hemos resistido todo este atropello. Hemos sido partícipes de las movilizaciones amplias y realizado manifestaciones propias de resistencia. En un acto de desobediencia civil, se paralizó la Milla de Oro (zona financiera de San Juan). Se hizo un piquete frente a la Procuradoría de mujeres el 14 de octubre, antes del día del Paro Nacional. Hubo una manifestación frente a la Fortaleza (mansión del Gobernador). Un grupo de compañeras usaron sus cuerpos como lienzo para plasmar la protesta en contra de las políticas misóginas. En todas estas actividades, las partícipes han contado con el apoyo activo de muchas otras, y de hombres solidarios.

No todo está perdido: Queda seguir defendiendo lo que nos queda, impedir que nos quiten lo que nos quieren quitar, resistir a los fundamentalismos que nos quieren imponer. La única forma de hacerlo serála organización y la movilización desde abajo y en la calle.

1 comentario:

David dijo...

Si bien he viajado por la mayoría de los países del continente nunca tuve la chance de llegar a Puerto rico. De esta manera me gustaría obtener con promociones lan la chance de llegar a sitio como ese en donde pueda conocer un poco mas sobre su historia